Resp.·. Log.·. Simb.·. "Joaquín Miguel Gutiérrez" No. 21
Oriente de Tuxtla Gutiérrez • Logia No. 21

Resp.·. Log.·. Simb.·. "Joaquín Miguel Gutiérrez" No. 21

Líder del civismo masónico y del Día de la Fraternidad.

Historia del Taller

RITO SIMBÓLICO

En el corazón cívico y simbólico de Tuxtla Gutiérrez, la Respetable Logia Joaquín Miguel Gutiérrez No. 21 se yergue como una de las columnas más antiguas y venerables de la masonería chiapaneca, depositaria orgullosa del Día de la Fraternidad Masónica que año con año congrega a los hijos de la viuda en torno a los ideales de libertad, igualdad y concordia que distinguen a la Orden. Heredera del pensamiento liberal que iluminó a Chiapas en el siglo XIX, esta augusta institución ha preservado con fervor la llama de las tradiciones regulares, erigiéndose en puente vivo entre la memoria histórica del estado y el ejercicio cotidiano de una ciudadanía comprometida con la justicia, la educación y el perfeccionamiento moral de la sociedad. Su custodia del Día de la Fraternidad trasciende el ámbito del Templo y se proyecta al espacio público como un acto de afirmación republicana, en el que los valores masónicos se confunden con los más altos preceptos cívicos que forjaron la patria. Así, la Joaquín Miguel Gutiérrez No. 21 no solo conserva el rito y el simbolismo de la Orden, sino que encarna, en la geografía chiapaneca, la promesa permanente de una fraternidad universal al servicio del pueblo.

La Logia Joaquín Miguel Gutiérrez No. 21, establecida en la capital chiapaneca, constituye una de las instituciones más representativas de la tradición masónica en el sureste mexicano. Su fundación se inscribe dentro del proceso de consolidación de la francmasonería regular en Chiapas, una corriente que desde el siglo XIX ha encontrado en esta región un espacio propicio para el cultivo de los ideales liberales, republicanos y fraternales que distinguen a la Orden. Llevar el nombre de Joaquín Miguel Gutiérrez, prócer liberal cuya figura está indisolublemente ligada a la identidad misma de Tuxtla Gutiérrez —ciudad que honra junto a la de su hermano Miguel la memoria de ambos—, otorga a esta logia un carácter emblemático y la vincula directamente con el legado histórico que la masonería mexicana ha procurado preservar y difundir a lo largo de las generaciones, formando en su taller a countless citizens whose trayectorias han dejado huella en la vida pública, cultural y jurídica del estado.

Cada 21 de agosto, fecha del natalicio de Joaquín Miguel Gutiérrez, esta logia asume la conducción de las ceremonias cívico-masónicas que la entidad chiapaneca ha instituido como el Día de la Fraternidad, una conmemoración que trasciende el carácter meramente evocativo para convertirse en un acto solemne de afirmación de los valores que el ilustre liberal defendió durante su vida. La jornada se inicia con una tenida blanca en el taller, donde los hermanos renuevan sus vínculos rituales y recuerdan, mediante la palabra y el símbolo, los principios de libertad, igualdad y fraternidad que guían a la Orden; por la tarde, la ceremonia se desplaza hacia el espacio público, donde tienen lugar la colocación de ofr

Oriente de Tuxtla Gutiérrez
Inspiración Filosófica

Gral. Joaquín Miguel Gutiérrez

Gral. Joaquín Miguel Gutiérrez

Joaquín Miguel Gutiérrez Canales vio la primera luz en la entonces Provincia de Chiapas, hacia el año de 1796, en una época marcada por las tensiones coloniales y los primeros susurros de independencia que recorrían el virreinato de Nueva España. Desde muy joven abrazó la carrera de las armas, formando parte de las filas que combatieron durante la guerra de emancipación y, una vez consumada ésta, se sumó con fervor a las filas del federalismo mexicano, doctrina que habría de convertirse en el eje de su vida pública. Su talante liberal, su disciplina castrense y su profundo sentido de la justicia lo condujeron a ocupar posiciones de gran responsabilidad en el convulsionado Chiapas de las primeras décadas republicanas, hasta convertirse en una de las figuras más influyentes y respetadas de la entidad. Hombre de convicciones firmes y de palabra serena, Gutiérrez Canales supo combinar la reflexión filosófica con la acción política, labrándose un nombre que la posteridad ha reconocido con legítimo merecimiento.

Admitido en los augustos talleres de la Masonería del Rito de York, el general Gutiérrez encontró en esta fraternidad una escuela de pensamiento racional, un espacio de diálogo entre iguales y una red de alianzas que habría de resultar decisiva en el destino de su provincia. A través de sus hermanos de orden, muchos de ellos conspicuos federalistas avecindados en las principales ciudades del sur, consolidó un entramado de compromisos y lealtades que facilitó, con admirable prudencia y templanza, la separación definitiva de Chiapas respecto de la República de Centroamérica y su posterior anexión a México, consumada solemnemente en el año de 1824. Ese mismo espíritu ilustrado lo llevó a introducir en el suelo chiapaneco la primera imprenta, instrumento entonces venerable y casi sagrado, mediante el cual dio a conocer la voz escrita de la naciente sociedad. Como digno heredero de las luces, fundó y dirigió el periódico La Campana Chiapaneca, publicación que se convirtió en tribuna del federalismo, en defensora de la legalidad y en caja de resonancia de las demandas populares, divulgando con denuedo los principios de soberanía, libertad y orden que tanto él como sus hermanos de taller profesaban.

En el ejercicio de su gubernatura, Gutiérrez Canales hizo valer las alianzas tejidas al amparo de la cadena fraternal para defender la integridad del territorio chiapaneco frente a las asechanzas exteriores y a los embates internos del centralismo, recordando en todo momento que la verdadera fortaleza de las naciones no reside únicamente en los ejércitos, sino en la solidez de sus instituciones y en la conciencia cívica de sus hijos. Murió en 1838, dejando tras de sí una huella indeleble en la memoria colectiva de Chiapas y de México, como paradigma del ciudadano, del militar y del masón que supo poner su inteligencia, su espada y su pluma al servicio de una causa superior. Su figura permanece, así, en los umbrales del tiempo, como ejemplo venerable de aquel liberalismo primigenio que, alimentado en las logias yorkinas y difundido gracias al eco portentoso de La Campana Chiapaneca, contribuyó a forjar los cimientos de la patria.

Ubicación del Templo

Calle 5a. Poniente No. 1, esq. Av. Central, Centro, CP 29000, Tuxtla Gutiérrez, Chiapas

A.·. G.·. D.·. G.·. A.·. D.·. U.·.
Regularidad y Fraternidad Universal